Hace más de 15 años el Hotel Hans Brinker en Amsterdam hace buenos negocios con la táctica de la publicidad negativa. Este hotel de bajo coste se promociona con algunas esloganes negativos como: “Sin vistas, camas malas, ruidoso y sucío”, “No puede ser peor, pero lo intentamos” y con “Ahora con aún menos servicio” ; lo cursioso es que les va aceptablemente bien así..
Una empresa hace publicidad con el fin de atraer a clientes. Lo normal es informar sobre todos los atractivos y ventajas, aunque no siempre sea la realidad..









